Cuidado y limpieza de canceles de baño de vidrio templado

Un cancel de vidrio templado le da al baño una apariencia limpia y amplia. Para que se mantenga así, basta con unos hábitos sencillos. El agua de Torreón suele dejar sarro con facilidad, así que la constancia hace más diferencia que los productos caros.
Seca el vidrio después de bañarte
El paso más útil es retirar el agua del vidrio con un jalador de goma al terminar de bañarte. Toma menos de un minuto y evita que las gotas se sequen y dejen manchas blancas de minerales.
Limpieza semanal suave
Una vez por semana, limpia el vidrio con agua tibia y un poco de jabón neutro, usando una esponja suave o un paño de microfibra. Enjuaga y seca. Evita fibras metálicas, polvos abrasivos o espátulas, porque pueden rayar la superficie.
Contra el sarro acumulado
Si ya hay sarro, una mezcla de agua con vinagre blanco puede ayudar. Aplícala, deja actuar unos minutos y retira con paño suave. Prueba primero en una esquina y no la dejes sobre herrajes metálicos por mucho tiempo. Enjuaga muy bien al terminar.
Revisa los herrajes y el sellado
Las bisagras, jaladeras y el silicón son las partes que más trabajan. Si notas que la puerta se descuadra, que una bisagra rechina o que el sellado se despega, conviene revisarlo pronto antes de que el agua se filtre. Nuestra garantía de instalación es de 90 días y cubre la fijación y el sellado; no cubre golpes posteriores a la instalación.
Evita golpes en las orillas
El vidrio templado es resistente en su superficie, pero las orillas y esquinas son más sensibles. Evita recargar objetos pesados contra el cancel o cerrarlo con fuerza.
¿Necesitas un cancel nuevo?
Si tu cancel ya está muy dañado o quieres cambiarlo, conoce nuestro cancel de baño templado. También puedes complementar el baño con un espejo a la medida. Escríbenos desde la página de contacto y vamos a tomar medidas.